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LA FIDUCIA ARAGONESA

PLANIFICACIÓN FISCAL DE LA SUCESIÓN EN ARAGÓN. PARTE IV

Continuando con los artículos relativos a las ventajas de una buena planificación fiscal de la sucesión en Aragón, es obligado hablar de la fiducia aragonesa. Tanto por su naturaleza de instrumento de ordenación de los bienes para después de la muerte, como por los beneficios que presenta.

Qué es.

Como acabamos de adelantar, la fiducia sucesoria aragonesa es una figura del Derecho foral que faculta a todo aragonés con capacidad de testar (comitente), para designar a una persona de su confianza (fiduciario) que ordene libremente el destino de sus bienes para después de su muerte.

Si quieres conocer más acerca de esta institución puedes seguir leyendo el siguiente artículo.

Finalidad.

En su origen, la finalidad de esta figura no era otra que evitar dividir el patrimonio familiar para que éste no desapareciera. Se aseguraba así que la casa aragonesa se mantuviera de generación en generación.

Sin embargo, en la actualidad, podemos distinguir tres propósitos principales de esta institución.  En primer lugar, para evitar la división de la empresa o negocio familiar.

En segundo lugar, como normalmente suele pactarse entre cónyuges, como fiduciarios uno del otro mediante testamento mancomunado, la fiducia sirve para fortalecer la posición del cónyuge viudo. ¿Por qué? Porque además de mantener el usufructo universal sobre los bienes, tiene el poder de disposición sobre la totalidad de los bienes de la herencia, de tal modo, que será él quien decida el destino de los mismos.

En tercer y último lugar, y muy relacionado con el anterior, sirve para distribuir los bienes con equidad, atendiendo a las circunstancias y necesidades de cada uno de los descendientes en el momento de ejecución de la fiducia.

Tributación.

La tributación de esta figura en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, siempre ha presentado cierta controversia porque, hasta que no se ejecutaba la fiducia, estábamos ante una herencia pendiente de asignación en la que no se habían nombrado los herederos y, sin embargo, se les obligaba a tributar por algo que aún no habían recibido. No obstante, esta situación se ha revertido tal y como te explicamos en este artículo.

Ventajas fiscales.

Grosso modo, podemos destacar que esta figura actualmente plantea un beneficio fiscal, toda vez que retrasemos la liquidación del impuesto al momento en que realmente se herede. La nueva normativa del Impuesto de Sucesiones en Aragón, establece en el artículo 133-2 del texto refundido de las disposiciones dictadas por la Comunidad Autónoma de Aragón en materia de tributos cedidos, aprobado por Decreto Legislativo 1/2005, de 26 de septiembre, del Gobierno de Aragón, lo siguiente:

«Artículo 133-2. — Procedimiento para liquidar las herencias ordenadas mediante fiducia.

1.El procedimiento establecido en este artículo se aplicará a toda sucesión por causa de muerte ordenada por uno o varios fiduciarios, conforme a lo dispuesto en el Libro Tercero, Título IV, del Código del Derecho Foral de Aragón, texto refundido de las Leyes civiles aragonesas, aprobado por Decreto Legislativo 1/2011, de 22 de marzo, del Gobierno de Aragón.

2.Cuando en el plazo de presentación de la autoliquidación del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones no se hubiere ejecutado totalmente el encargo fiduciario, deberá presentarse una declaración informativa y copia de la escritura pública a que hace referencia el artículo 450 del Código del Derecho Foral de Aragón por quien tenga la condición de administrador del patrimonio hereditario pendiente de asignación.

La declaración informativa tendrá el contenido que se fije mediante orden del Consejero competente en materia de hacienda y deberá presentarse con periodicidad anual hasta la completa ejecución fiduciaria. Entre otros datos, deberá contener información suficiente sobre los pagos, disposiciones o ejercicio de facultades a que se refieren los artículos 451 a 455 del Código del Derecho Foral de Aragón (…)»

Es por ello que esta alternativa plantea una ventaja fiscal muy importante, ya que no se tendrá que proceder a abonar el impuesto de sucesiones por parte de los herederos hasta que no se ejecute el cargo fiduciario. Tributando así conforme a lo que realmente se recibe en cada momento.

LA FIDUCIA SUCESORIA ARAGONESA

Continuamos hablando en el blog sobre una de las instituciones más importantes del Derecho Foral Aragonés: la Fiducia Sucesoria (arts. 439-463 CDFA).

¿Qué es la fiducia?

Es una figura de nuestro derecho foral que faculta a todo aragonés con capacidad de testar (comitente) para designar a una persona de su confianza (fiduciario) que ordene libremente el destino de sus bienes para después de su muerte.

No obstante, en caso de existir descendientes, el fiduciario debe ordenar la sucesión a favor de alguno o de todos ellos, salvo disposición en contrario del causante; y, en caso de que el comitente haya dado instrucciones sobre cómo quiere que se ejecute la fiducia, éstas serán vinculantes.

La fiducia es un cargo voluntario, de carácter personalísimo, gratuito (salvo que el causante haya previsto que sea retribuido) e irrevocable.

¿Cuál es la utilidad de la fiducia?

La fiducia sirve para elegir con seguridad al único sucesor, especialmente en aquellos casos en los que no se quiere dividir el patrimonio de la herencia. Es decir, al fallecer el comitente la herencia se mantiene en suspensión, a la espera de ser distribuida en un momento posterior evitando la división patrimonial.

¿Quiénes pueden ser fiduciarios?

El Código del Derecho Foral de Aragón no exige que haya parentesco, por lo que el comitente puede nombrar a cualquier persona de su confianza como fiduciario. Normalmente, suele pactarse entre cónyuges, como fiduciarios uno del otro, mediante testamento mancomunado. En ese caso, su  nombramiento se entiende hecho de por vida. Sin embargo, en el resto de casos (cuando el fiduciario no es el cónyuge), se deberá ejecutar la fiducia en el plazo de tres años.

¿Qué tipos de fiducia existen?

Existen dos tipos de fiducia sucesoria:

  • Fiducia individual: cuando solo se nombra un fiduciario.
  • Fiducia colectiva: cuando el comitente nombra más de un fiduciario. Además, en el caso de que solo existan descendientes comunes, el cónyuge también formará parte de esta fiducia colectiva.

¿Cómo debe el comitente nombrar a su/s fiduciario/s?

La designación de fiduciario y las instrucciones del comitente, si las hay, deberán constar necesariamente en testamento o escritura pública.

¿Puede el comitente revocar el nombramiento de fiduciario?

Sí puede, ya que la fiducia es una figura basada en la confianza, sin la cual no se entiende que una persona pueda delegar en otra una decisión tan importante como es el destino de sus bienes para después de su muerte

Así, para revocar el nombramiento de fiduciario, deberá hacerlo en testamento o escritura pública.  Por otro lado, el nombramiento de un nuevo fiduciario producirá la revocación de los anteriormente designados, a no ser que resulte clara la voluntad del causante de que actúen conjunta o sucesivamente. Y, en caso de que se hubiera nombrado al cónyuge como fiduciario, dicho nombramiento quedaría sin efecto, por declaración judicial de nulidad del matrimonio, o iniciación de los trámites judiciales de divorcio o separación.

¿Qué ocurre desde que fallece el comitente hasta que el fiduciario decide cuál es el destino de sus bienes?

En ese periodo la herencia está pendiente de designación. El derecho foral aragonés regula quiénes se harán cargo de la administración de los bienes. Y, además, impone una serie de obligaciones tales como la de formalizar en escritura pública un inventario comprensivo de todos los bienes, derechos, cargas y obligaciones de la sucesión. También se establece que se pagarán a cargo de la herencia las deudas, primas de seguro, tributos y demás gastos.

Por otro lado, cuando le corresponda la administración de la herencia al cónyuge viudo, éste podrá vender los bienes y derechos sujetos a fiducia, siempre que lo que obtenga, se destine a atender el pago de obligaciones y deudas de la herencia o a adquirir nuevos bienes que sustituyan a los anteriores. Pero, cuando existan parientes con derecho a legítima (por ejemplo, hijos, nietos, biznietos), necesitará de su autorización para dicha venta o enajenación.

¿Cómo se ejecuta la fiducia?

Llegado el momento, el fiduciario debe decidir el destino de la herencia del comitente mediante un acto inter vivos formalizado en una escritura pública. No obstante, si el fiduciario es el cónyuge viudo, éste podrá hacerlo también vía testamento.

Además, en caso de tratarse de una fiducia colectiva, la decisión sobre el destino de los bienes deberá ser tomada por mayoría.

¿Se puede perder la condición de fiduciario?

Sí, además de las causas que el comitente establezca como causantes de la pérdida de la condición de fiduciario, el derecho aragonés también prevé que tal condición se pierde:

  • Por expirar el plazo establecido para su ejecución.
  • Por el fallecimiento del fiduciario o porque éste sea declarado ausente o fallecido, privado de la plena administración de sus bienes o incapacitado judicialmente.
  • Por renuncia del fiduciario.
  • Cuando el fiduciario sea el cónyuge viudo, si éste contrae nuevas nupcias o lleve vida marital de hecho.
  • Por incurrir el fiduciario en alguna de las causas legales de desheredación o indignidad para suceder.

 

FUENTE:

La Identidad de Aragón

 

ENTRADA EN VIGOR DEL NUEVO RÉGIMEN FISCAL PARA LA FIDUCIA ARAGONESA

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Ayer se publicaba en el Boletín Oficial de Aragón la Ley 15/2018, de 22 de noviembre, sobre la tributación de la fiducia aragonesa en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Tal y como adelantamos en un post anterior,  el objeto de esta Ley es la modificación de su regulación para ajustar la normativa fiscal a la regulación civil aragonesa y hacerla más justa, de modo que no se obligue a los herederos a pagar por algo que aún no han recibido

Ello se ha llevado a cabo paralelamente a la aprobación de la Ley 10/2018, de 6 de septiembre, de medidas relativas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, cuyo objetivo también ha sido el de reducir la mayor carga fiscal que, en términos comparativos con otras Comunidades Autónomas, soportaban las familias aragonesas por este impuesto.

Recordemos que la nueva redacción del precepto que regula el procedimiento para liquidar las herencias ordenadas mediante fiducia, establece que no procede extender liquidaciones a los presuntos herederos hasta el momento de ejecución de la fiducia y se aplaza la liquidación por el Impuesto de Sucesiones hasta la efectiva adquisición de la nuda o plena propiedad, por aquellos que sean realmente los herederos.

Asimismo, se dispone que cuando concurra la presentación de autoliquidación del impuesto con una fiducia aun no ejecutada, habrá que presentar una declaración informativa (de periodicidad anual) y una copia de la escritura pública a que hace referencia el art. 450 CDFA,  hasta que se ejecute la fiducia.

Por otro lado, para casos de ejecución parcial, se establece que se debe presentar la autoliquidación que corresponda adicionando todas las ejecuciones parciales previas.

Por último, se deja la posibilidad de seguir con el mismo régimen que existía anteriormente de ingreso a cuenta, pero, a diferencia de la regularización anterior que se giraba a la futuros herederos, ahora se regula para que sea la herencia yacente la que abone este impuesto con cargo a la masa hereditaria. Es decir, se deja una segunda opción a la que se puede acoger el obligado tributario.