Reclamar Obligaciones del Banco Pastor

¿Qué son las obligaciones del Banco Pastor?

Son aquellos productos bancarios que combinan renta fija y variable. Durante los primeros años del producto, el cliente percibe una retribución fija y en el momento de su vencimiento pasan a ser canjeados por acciones de la entidad. En el año 2012 el Banco Popular absorbió al Banco Pastor y canjeó estas obligaciones por Acciones de Banco Popular.

¿Por qué son reclamables las Obligaciones del Banco Pastor?

En 2011, BANCO PASTOR, S.A comercializó estas obligaciones convertibles en acciones sin atender a los deberes de información precontractual que señala la CNMV en el momento de comercializar productos complejos que implican un elevado riesgo para un cliente sin perfil inversor.  La entidad tendría que haber dado un asesoramiento previo específico, realizando el correspondiente  test de idoneidad o conveniencia al cliente.

Los afectados contrataron estos productos sin la  debida  información previa, tanto es así que suscribieron un “Contrato de Imposición a Plazo modalidad Suscripción de Obligaciones Convertibles de Banco Pastor”.

¿Quién puede reclamar?

Los afectados que adquirieron Obligaciones Subordinadas Necesariamente Convertibles del Banco Pastor I/2011 canjeadas en febrero de 2012 por Acciones de Banco Popular.

¿Cuánto dinero puedo recuperar?

Lo que se solicita en la demanda es la nulidad del contrato por vicio en el consentimiento y la consiguiente resolución del contrato,  que implica la devolución al cliente del capital invertido más el correspondiente interés legal del dinero.

¿Contra quién se presenta la demanda?

La demanda se interpondrá ante la entidad financiera BANCO POPULAR ESPAÑOL, S.A, dado que Banco Pastor fue absorbida por éste.

¿Por qué es un buen momento para presentar la demanda?

Porque la Audiencia Provincial de Madrid confirmó, mediante su Sentencia de 15 de diciembre de 2016, la anulación de una suscripción de Obligaciones Convertibles del Banco Pastor por vicio en el consentimiento como consecuencia de  la falta de información por parte de la entidad bancaria. La Sentencia determina que el perfil de los clientes no era el adecuado para ese tipo de producto financiero,  presentaban un perfil de inversor conservador, alejado de inversiones arriesgadas y complejas e incluso los test de idoneidad practicados arrojaban el resultado “no conveniente”. Asimismo, la Sentencia indica que el banco no había suministrado la información a la que estaba obligado sobre las características y riesgos del producto suscrito.